Si hay algo que he aprendido en este primer año en arquitectura, es que los sueños son un bien preciado.
En primer lugar, porque dormir suficiente con el maremágnum de entregas es un lujo limitado a unas cuantas mentes brillantes; la gente mundana como yo nos hemos tenido que acostumbrar a lucir unas jugosas ojeras y un blanco fantasmal la mayor parte del año.
En segundo, pero no menos importante, me he dado cuenta de que especialmente en esta carrera, tienes que tener una meta, un objetivo... un sueño, traduciéndolo a un terreno más romántico. Creer en lo que haces es la única manera de aguantar con entereza las correcciones de nuestros queridos profesores de proyecto y la mejor manera de avanzar en cualquier cosa que te propongas, sea tan pequeña como una caja de cerillas o tan gigantesca como un laboratorio en el fin del mundo.
A mí me gusta inventarme una historia con cada uno de los proyectos que hago- que no han sido muchos, pero tampoco escasos. Llamadme ingenua, pero hago croquis en los los edificios se excavan y las mareas pintan un paisaje nuevo cada día.Después ya viene lo de siempre; las dichosas estructuras, la normativa y los problemas constructivos que tiene una súper-mega pared de cristal... la gravedad es lo que tiene; te pega los pies al suelo y nunca, nunca te suelta.
Pero como creo que sin sueños no hay arquitectura y que gracias a las mentes que entonces se consideraron locas ahora podemos (casi) tocar el cielo, aquí va una serie de arquitecturas imposibles.
Pero como creo que sin sueños no hay arquitectura y que gracias a las mentes que entonces se consideraron locas ahora podemos (casi) tocar el cielo, aquí va una serie de arquitecturas imposibles.
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| Las preciosas casas tambaleantes de Fil de Fer d'Isabelle Bonte |
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| El Castillo Ambulante de Howl |
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| Las preciosísimas construcciones de David Fleck |
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| Los edificios volantes de un fotógrafo del que ahora no recuerdo el nombre pero algún día lo haré |
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| Autor desconocido (para mí) |
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| La casa de la tía Josephine en "Una serie de catastróficas desdichas" |






Me he enamorado de la foto de los edificios volantes.
ResponderEliminarPero lo que más me ha gustado es lo de que creas un mundo alrededor de cada proyecto, creo que es una de las mejores formas de trabajar, porque así puedes amar un poquito más cada proyecto :)