miércoles, 26 de diciembre de 2012

Crónicas Palomiteras IV o Los Miserables.


  Sí, supongo que me estoy gastando el dinero que no tengo en cine... Pero esta película estaba marcada en mi lista desde hacía tiempo... Y la espera ha valido la pena.

 Francia, unos años después de la Revolución Francesa. Jean Valjean  (Hugh Jackman) es un hombre condenado a veinte años de trabajos forzados por robar un trozo de pan. Tras terminar su condena, se convierte en un ciudadano casi-libre, aunque el general Javert (Russel Crowe) le intentará hacer un poquito la vida imposible. Más o menos ese es el punto de inicio de la historia; después, por supuesto, se van introduciendo personajes y tejiendo historias -de amor, de lucha, de amistad, de esperanza... 

  Algunas actuaciones son memorables - personalmente me encanta el papel de Russel Crowe- y las canciones... qué decir de las canciones. Anne Hathaway borda su actuación (y canción), Helena Bonham Cartes y Sacha Baron Cohen también están en su salsa en el papel de dos estafadores, y Eddie Redmayne y Aaron Tveit de revolucionarios.

  La verdad es que la ves y te dan ganas de ponerte la casaca, hacer una barricada en tu calle y luchar por los derechos del pueblo... O al menos a mí me pasa. Desgraciadamente, tiene más vigencia de la que aparenta.


Una película... Una PELÍCULA.









lunes, 24 de diciembre de 2012

Un árbol de hojalata o Feliz Navidad.



                              Porque los histriónicos también tenemos nuestro corazoncillo, !Feliz Navidad!

Crónicas Palomiteras III o Al final de la escapada.

  La verdad es que tenía muchas ganas de ver esta peli desde hacía mucho tiempo, y gracias a las vacaciones  he conseguido hacerlo- no sin un poco de remordimiento por no estudiar... ¡Pero es Navidad, qué leches!

  Michel (Jean Paul Belmondo) es un delincuente de poca monta que, tras un desafortunado suceso, mata a un policía. Huye a París, donde se encuentra a su amiga-novia-confidente Patricia (Jean Seberg), a la que intenta convencer a que vaya a Roma con él, aunque ella parece poco dispuesta. Poco a poco, las cosas se van complicando... ¿Será su amor tan fuerte como para impedir el desastre?

  Me interesaba por varios motivos: primero, por la "leyenda" que el filme tenía en sí; un icono de la Nouvelle Vague además de intoducir novedosos métodos de filmación- me gusta especialmente esos diálogos "entrecortados", en los que las imágenes pegan pequeños saltos temporales pero la conversacion se mantiene fluida... todo lo fluidez que se puede conseguir cuando los personajes saltan de un tema a otro constantemente, pero también es eso se encuentra el encanto de la película, en los pensamientos casi infantiles de Michel, simples  pero a la vez sinceros.

  Por supuesto, la pareja Belmondo-Seberg también era un aliciente- he de añadir que el estilismo de ella  me encanta- ambos parecen encajar a la perfección en sus respectivos personajes.

  Una película para perderse.







domingo, 9 de diciembre de 2012

Crónicas Palomiteras II o La Vida de Pi.

Era lo que necesitaba para una tarde de domingo. Una película sencilla de ver, amable y espectacular al mismo tiempo. Una película que recupera el valor de contar historias; el público se identifica con el periodista que, entre extasiado y escéptico, escucha el relato del naufragio/ viaje/ cavilaciones de Piscine. Y de Richard Parker, por supuesto.

Creo que adaptar la novela al cine es un auténtico reto, pero Ang Lee consigue que las numerosas- y necesarias- descripciones no se hagan pesadas. Incluso las calmas chichas aportan algo de acción. Por otro lado, las disqusiciones filosóficas- religiosas y las actitud tan "etérea" del Pi ya adulto resultan demasiado líricas... aunque es ahí también donde reside el encanto de la película, en insinuar una pregunta que se puede o no tomar.

Fotografía, efectos especiales y pasiajes (sub)marinos envidiables. Todo está cuidado hasta el ultimo detalle- lo que se puede observar desde el principio, con la elegante presentación de los créditos.

En resumen, una película con todas las de la ley.



miércoles, 5 de diciembre de 2012

Histriónicos Históricos II o Bob Dylan.

 Poco más se puede añadir sobre él que no se sepa aún. Ni bueno ni malo, escandaloso o sorprendente... Aunque, afortunadamente, él se encarga de que cada dos por tres cambien los pre-juicios que se tienen sobre él. O al menos, es lo que ha hecho a lo largo de toda su vida: de canciones protestas a rock, del descreimiento total a una religiosidad sin precedentes... En otras palabras, siempre ha hecho lo que le ha dado la gana.

 Mi etapa favorita es la primera- tiene una sencillez y frescura que se va perdiendo a medida que evolucionan tanto él como su obra- porque hace posible creer que se puede cambiar el mundo, y eso supongo que es algo común es todas las épocas. Por eso su música es universal, porque no entiende de tiempo, modas o edades, sino de sentimientos tan cotidianos que hacen pensar que lo ha podido escribir tu vecino.

Llega sin querer, poco a poco... pero cala hasta los huesos.