Poco más se puede añadir sobre él que no se sepa aún. Ni bueno ni malo, escandaloso o sorprendente... Aunque, afortunadamente, él se encarga de que cada dos por tres cambien los pre-juicios que se tienen sobre él. O al menos, es lo que ha hecho a lo largo de toda su vida: de canciones protestas a rock, del descreimiento total a una religiosidad sin precedentes... En otras palabras, siempre ha hecho lo que le ha dado la gana.
Mi etapa favorita es la primera- tiene una sencillez y frescura que se va perdiendo a medida que evolucionan tanto él como su obra- porque hace posible creer que se puede cambiar el mundo, y eso supongo que es algo común es todas las épocas. Por eso su música es universal, porque no entiende de tiempo, modas o edades, sino de sentimientos tan cotidianos que hacen pensar que lo ha podido escribir tu vecino.
Llega sin querer, poco a poco... pero cala hasta los huesos.






No hay comentarios:
Publicar un comentario