miércoles, 11 de septiembre de 2013

Querido Yo o Cartas desde otra dimensión

Hace poco, leí en una revista que el editor Joseph Galliano había comenzado un proyecto el cual consiste en una serie de cartas que actores, artistas, deportistas famosos escribían a su Yo de dieciséis años.


Querida Em:
Me doy cuenta de que eres joven y estás enamorada, de que nada de lo que puedan decirte los demás te resulta de interés, pero en vista de que soy yo, esto es, de que eres tú, o sea, en vista de que somos nosotras dos, creo que vale la pena intentarlo.

Un par de consejos de una mujer que ya ha cumplido 50 años a otra de 16.
1) NUNCA JAMÁS te pongas a dieta. Tengo claro que estás obsesionada y que por las mañanas tienes que esforzarte para desayunar un yogur y un soplo de aire fresco cuando lo que en realidad ansías son unas patatas fritas y una gran ensalada con mucho queso. No te obsesiones. Come de forma regular, intenta evitar la comida basura y nunca te pongas a régimen. De todos modos, tu silueta terminará por ser la misma. Así que olvídate de las dietas, y olvídate ahora mismo. En serio. A nadie le importa un rábano. Las dietas son el mejor medio para confundir a tu metabolismo durante el resto de tu vida. Sencillamente sé tú misma: no imaginas la de tiempo y energía que vas a ahorrar y lo mucho más feliz que vas a ser.
2) SI ÉL TE DICE que no te ama, créele. No te ama.Y esto es todo. Todos los demás errores que puedas cometer no valen su peso en gramos.
Te quiero, Em





Querida Yoko:

Tienes 16 años, de forma que has decidido que quieres ser artista a una edad muy temprana. En primer lugar, déjame felicitarte por tu elección. A partir de ahora vas a embarcarte en la existencia siempre mágica de quien es un artista.
El mundo es tu alimento. El mundo va a proporcionarte inspiración ilimitada para tu arte. Contémplalo todo otra vez desde este punto de vista. El mundo de pronto se convierte en un lugar distinto, tan interesante y misterioso... Que te diviertas. Y comparte tu diversión con todos quienes te rodean.
Como artista, vas a conocer el misterio infinito de la vida y compartirlo con el mundo. Es posible que tu obra tan solo sea comprendida por dos personas y nada más. No te desanimes. Tan solo puedes sentirte decepcionada cuando no estés satisfecha con tu obra. Nunca te sientas desanimada en función del número de personas que la han visto o del número de críticas recibidas. Tu obra va a seguir existiendo y ejerciendo influencia en el mundo. No solo eso, sino que tu obra va a continuar transformando la propia configuración del mundo con independencia de la fama que consiga o no consiga. Por esta razón, incluso cuando continúes siendo una artista desconocida, pon esfuerzo en lo que hagas y en lo que vayas a aportar. Pase lo que pase, tu obra va a ejercer influencia en el mundo y va a reportarte diez veces esa contribución. Si contribuyes con basura, lo que recibirás será basura. Si contribuyes con confusión, lo que recibirás será confusión. Si contribuyes con algo bello, lo que recibirás será belleza, multiplicada por diez. Así es como funciona el asunto.

En este momento vienes a ser como un árbol en el parque. Tu existencia está ayudando a que la ciudad respire mejor. Así que tómate las cosas con calma y sé tú misma. No te esfuerces más que en ser tú misma. Confía en tu instinto y en tu inspiración. ¡A por ello!
Cree en ti misma. Tu vida va a ser espléndida. ¡Te quiero!Yoko




Querida Jo:
Tengo 48 años. ¡Tenemos 48 años! Y créeme, eso no es ni de lejos lo más extraño que nos ha pasado. Pero seguro que las cosas son mucho más raras para ti que para mí; al menos yo sí te conozco. Además, te tengo mucho aprecio, algo que te costará creer, tan marcada como estás por la inseguridad y el desprecio por ti misma. Jo, relájate. El tiempo que pasas preocupándote y arrepintiéndote no te sirve para nada (por el contrario, el tiempo que pasas fantaseando, inventando palabras y escribiendo historias está muy bien invertido, sigue con ello).
Podría decirte muchas cosas que quizá te ayudasen a prepararte para lo que está por venir, para lo bonito y para lo no tan bonito. Pero cuantas más vueltas le doy, más claro tengo que tienes que seguir adelante sin más y volver a cometer otra vez los grandes errores, pues de ellos surgirán algunos de tus mayores logros.

Te dejo aquí unos cuantos consejos con los que espero no alterar el orden cósmico:
-Los pantalones con peto de color rojo chillón no son una buena idea, ni en 1983.
-Puede que el rubio platino le quede fantástico a Debbie Harris, pero a ti no.
-No dejes que un hippie te haga un agujero en la oreja durante un festival de música, así se cogen unas infecciones muy desagradables.
-Nunca intentes impresionar a alguien que crea que los demás deberían querer impresionarle.
-Deja de fumar. AHORA MISMO.
-Mantente alejada de los bajistas. De todos ellos.
-Nunca le cuelgues el teléfono a tu madre. Nunca te olvides de decir «te quiero».
Y una cosa más. Un día conocerás a Morrissey, el cantante de los Smiths. Y no solo eso, sino que, además, él sabrá quién eres tú. ¡CRÉEME!
Saludos afectuosos,Jo


Por supuesto, después de leerlas pensé en escribir una carta a mí misma con dieciséis años... lo que suponía un insulto a la inteligencia de mi yo de hace tres años y una estupidez por parte de mi yo de ahora, ya que no he madurado tanto como para ello... 
El caso es que después he pensado, ¿y si la carta me la escribiera desde el pasado mi yo de seis años? ¿Qué pensaría de lo que hago, en lo que me he convertido? Tal vez me encontrara con una niña de pelo corto y sabihonda (tampoco dista mucho de la realidad) con ojos que miraran acusadores, tipo "prometiste con el meñique que nunca, NUNCA harías esto" o "¿De verdad te estás viendo?"
Tal vez el truco sea convertirte en la persona en la que siempre puedes confiar.  


No hay comentarios:

Publicar un comentario